Cada vez que cruzamos un umbral en la vida, nos preguntamos qué habrá del otro lado. Toda puerta implica un misterio, una apuesta. Hay algunas puertas que no escogemos traspasar, como la muerte; hay otras que pasamos voluntariamente, con la esperanza de que lo que hay adentro sea positivo. Cruzar una puerta es un acto de fe, sobre todo si se hace acompañado, y tal vez lo que encontramos del otro lado depende completamente de nosotros.
Every time we cross a threshold in life, we wonder what lies on the other side. Every door implies a mystery, a wager. Some doors we do not choose to cross, such as death; others we enter voluntarily, with the hopes that what lies inside is positive. To cross a door is an act of faith, especially if done with someone, and maybe what we find on the other side depends completely on ourselves.





Deja un comentario
Feed de los comentarios de este artículo